“Sabíamos qué tipo de partido iba a ser. Si nos mandan al infierno, nosotros también los mandaremos al infierno. “Sabíamos cómo jugar este tipo de partidos. Ellos no querían jugar al fútbol. Les demostramos que sabíamos cómo y que éramos mejores que ellos, “
Si tenemos que ensuciarnos las manos, nos las ensuciaremos, perdón por la expresión. No tenemos ningún problema con eso. Pensaban que íbamos a venir de etiqueta, que solo íbamos a venir a hacer buenas jugadas y paredes. También sabemos jugar al fútbol sucio. Lo hicimos hoy, ganamos, e incluso así, fuimos mejores que ellos”.
Orlando Gill, portero de Paraguay: «Fui a ver a al final del partido para felicitarlo, pero se negó a darme la mano».
(Photo by Dan Mullan/Getty Images)







