En el marco de la ida de octavos de final de Copa Sudamericana, Montevideo City Torque se plantó en Buenos Aires, venció a Tigre por 1-0 y pegó lo primero pensando en meterse entre los 8 mejores.

El gol uruguayo fue anotado a los 7 minutos de la segunda etapa por intermedio de Franco Pizzichillo, que marcó su tercer gol en el certamen. Jugada de izquierda derecha que terminó con un pase atrás de Ezequiel Busquets. El disparo de gol se desvió y descolocó al arquero argentino.

Victoria tan valiosa como como trabajada de los ciudadanos; Marcelo Méndez lo planteó muy bien.
La primera mitad fue discreta. El partido se jugó más como lo quiso el celeste, que jamás fue dominado. En el final Salomón Rodríguez tuvo en su cabeza la apartura del marcador.

Torque pegó de entrada en el complemento y tuvo algo que no suele pasar con los equipos uruguayos: con errores y con aciertos no se tiró atrás solo a defender. Compitió sin perder el orden y sin dejar grandes espacios a su rival. Pudo liquidarlo en una contra con un doble situación de peligro.

Es verdad que el dueño de casa tuvo 15 minutos de dominio en donde, con más empuje que juego, generó chances como para igualar las acciones. Por ejemplo el debutante uruguayo Mauro Méndez tuvo un par de oportunidades muy claras como para anotar.

El citadino resistió esa embestida con gran trabajo colectivo y un esfuerzo físico destacado. Pablo Siles se comió el mediocampo, Franco Pizzichillo sigue dulce con el arco, Gary Kagelmarcher fue un muro, Ezequiel Busquets asistió y Salomón Rodríguez mostró una entrega brutal.

Montevideo City Torque ganó como visitante y no es casualidad. Este equipo ganó en Chile frente a Palestino, hoy en Buenos Aires ante Tigre y empató con Gremio en Porto Alegre.
De ninguna manera la llave está difinida pero el celeste ha estado más que a la altura en esta Copa.