En el marco de las semifinales (ida) de Copa Sudamericana, Atlético Mineiro sacó pecho en Belo Horizonte, goleó a Montevideo City Torque por 3 a 0 y quedó muy cerca de la gran final.

Goles en el primer tiempo de Reinier y Bernard. En el segundo, a 10′ del final del encuentro, apareció el uruguayo Thiago Borbas para sentenciar el definitivo score que complica mucho las chances del equipo uruguayo.

Lo primero a señalar es que la victoria para los galos fue tan clara como merecida. Anotaron tres goles e incluso la diferencia pudo ser mayor. En la etapa inicial le anularon un par de tantos por posiciones adelantadas bien determinadas. Ganaron, golearon y gustaron.

El elenco ciudadano salió a jugar con un bloque muy bajo en esos 45′ iniciales y las pocas veces que intentó salir quedó mal parado. Sufrió los retrocesos ante las rápidas contras del dueño de casa. Pablo Siles muy errático en las entregas y Gonzalo Montes tampoco destacó.

La única clara llegó por un cabezazo tremendo a quemarropa de Salomón Rodríguez que tapó de manera brillante Gabriel Delfim mostrando grandes reflejos.
En los mineiros anotaron sus delanteros y Tomás Cuello enloqueció a la defensa celeste.

En el complemento los orientales se adelantaron algunos metros y contaron con algunos disparos como para descontar, sin embargo los blanquinegros, con espacios, siempre fueron una amenaza.
Nos resultaron muy tarde los primeros cambios de Marcelo Méndez (80 minutos)

En el fútbol ya sabemos que todo puede pesar pero es una realidad que Atlético Mineiro no es Cienciano. Si no ocurre nada extraordinario, que ojalá ocurra, los brasileros van camino a una nueva final continental. Torque deberá salir a buscar el resultado en Montevideo y los Eduardo Domínguez son peligrosos con espacios.

Si le tocara ser eliminado en semifinales, entendemos que no deberían bajar el precio a la muy buena temporada de los ciudadanos. Protagonistas en el Uruguayo, clasificados en Copa AUF Uruguay y entre los 4 mejores de la Sudamericana siendo la revelación del certamen. Las exigencias deberían ser para otros.

En una semana, en busca de una épica…