En el marco de la 7ma fecha del Torneo Clausura, Nacional le ganó de atrás y de manera agónica a Defensor Sporting por 3-2.

El tuerto se puso dos veces en ventaja gracias a los goles de Germán Barrios (27′) y Nicolás Medina(72′). El bolso lo remontó gracias a un doblete de Maxi Gómez (89′ y 90+1′) y a Francisco Calvo (90+3).

Un partido que tuvo un trámite de locos con un final no apto para cardíacos. El elenco violeta lo ganaba 2-0 hasta los 89′ y se terminó quedando sin nada. Más allá de merecimientos o no, el tricolor lo ganó a base de temperamento.

El equipo de Punta Carretas estaba haciendo un buen partido teniendo en cuenta su presente complicado. Se mostró eficiente en ofensiva aprovechando los errores de su rival y muy ordenado en lo táctico con algunos rendimientos individuales altos.

Con el correr de los minutos Defensor se olvidó de jugar y solo apuntó a sostener la ventaja, incluído Mauricio Larriera con sus decisiones. El DT sacó a Torterolo y Wunsch a los 15′ del complemento, dos de los futbolistas más destacados del equipo.

El dueño de casa recibió el mensaje de su rival y con el correr de los minutos comenzó a apretar. La entrada de Maxi Gómez resultó determinante. El atacante no solo se despachó con doblete, además es valioso por lo que influye en propios y rivales.

Debemos ser coherentes más allá de la remontada épica del tricolor. La victoria se fundamenta en la no rendición y en el temperamento. Si hablamos de fútbol Nacional claramente sigue en deuda y no debe confundirse de acá a lo que viene.

Hoy lo atacaron poco y no se mostró firme. En cuanto a la ofensiva le sigue costando horrores generar juego. Todo es a base de voluntades, de empuje, de centros, de pelotas paradas. A pesar de un triunfazo debe enfocarse en mejorar.

A Defensor le ganó por goleada el miedo escénico. Perdió uno de esos partidos que son muy difíciles de perder. Cuando Nacional descontó ya se veía que podía seguir de largo por la actitud de los violetas. Tenía absolutamente todo para llevarse la victoria.

Está muy claro que Nacional es un equipo con Maxi Gómez y otro sin él. Mención especial para Francisco Calvo que volvió a marcar otro gol pesado, de esos que el hincha recuerda en el tiempo. Se adaptó notable y es capitán sin cinta.

Nacional sabe que jugando así probablemente no le alcance, sin embargo una victoria de este calibre, por las formas, debería hacer crecer al equipo. Sigue complicado pero no se baja de la pelea por el bicampeonato. Para Defensor es otro golpazo antes del clásico.