El seleccionado argentino lo perdía 2 a 0 por los tantos de Yasser Ibrahim y Mostafa Ziko. En una ráfaga, recuperó la identidad y se llevó puesto a los egipcios. Primero Cuti Romero, luego un remate estelar de Messi dentro del área y con un cabezazo de Enzo Fernández para la frutilla del postre. Se enfrentará el próximo sábado, en Kansas City, ante el ganador de Suiza o Colombia.
La Selección Argentina derrotó 3-2 a Egipto, en el marco de los octavos de final de la Copa del Mundo 2026. Yasser Ibrahim y Mostafa Ziko habían adelantado al cuadro egipcio, pero Cristian Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández revirtieron el marcador.
Durante el round de estudio entre ambos contendientes, el conjunto africano se presentó precavido e inteligente para ocupar espacios, abroquelando dos líneas de cuatro jugadores ante cada pasaje ofensivo de la «Albiceleste». Dentro de este contexto, el conjunto dirigido técnicamente por Lionel Scaloni tuvo complicaciones para circular la pelota. La presión egipcia sobre Rodrigo de Paul y Enzo Fernández resultó determinante para que la pelota no llegara con frecuencia a Lionel Messi.
(Photo by Elsa/Getty Images)
Este desarrollo adverso para Argentina se plasmó en el marcador pasado el primer cuarto de hora, cuando Yasser Ibrahim abrió la cuenta en favor de Egipto a la salida de un tiro de esquina. Instantes después, llegó un nuevo golpe emocional para el elenco sudamericano: Messi tuvo la oportunidad de igualar la historia por intermedio de un penal, pero el arquero Mostafa Shobeir Oufa desvió el disparo. Pese a ello, Argentina reaccionó con más fiereza en búsqueda del empate, con mejor distribución de balón y con mayor actividad ofensiva de Alexis Mac Allister.
La figura de Shobeir Oufa tomó cada vez más preponderancia al reaccionar con reflejos felinos ante chances de Mac Allister y Julián Álvarez, además de acompañar con la mirada un tiro libre de Messi que se estrelló en el poste derecho. La fórmula que encontró Egipto para sofocar esta reacción argentina consistió en faltas tácticas y ralentizar el juego, para quitarle ritmo al encuentro.
El tramo inicial del complemento ofreció la misma tesitura, con un protagonismo cada vez más ascendente de Mac Allister. Pese a ello, el aparato defensivo de los «Faraones» asfixió cualquier aproximación albiceleste y permitió que las piezas ofensivas explotaran los espacios generados. En un contragolpe comandado por Haissem Hassan y Mohamed Salah, Mostafa Ziko terminó por enviar la pelota nuevamente al fondo del arco de Emiliano «Dibu» Martínez. Los corazones argentinos volvieron a latir cuando el juez francés Letexier anuló la maniobra a instancias del VAR.
Scaloni buscó refrescar el ataque con los ingresos de Nicolás González y Lautaro Martínez en reemplazo de Nicolás Tagliafico y Rodrigo de Paul. Sin embargo, todo devino en catástrofe: Hassan y Salah volvieron a avisar con su velocidad en espacios libres y construyeron un contragolpe perfecto, transformado en gol por Ziko. Los nubarrones se habían posado sobre la Selección Argentina, aunque se disiparon de forma impensada.
En ese oscuro panorama, y cuando todo parecía decantado en favor de Egipto, la realidad del encuentro se transformó en un parpadeo: Cristian «Cuti» Romero descontó y Lionel Messi igualó las acciones. La taba se dio vuelta definitivamente gracias a un cabezazo inapelable de Enzo Fernández, en tiempo de descuento. Con inteligencia y la sabiduría de los grandes equipos, los vigentes bicampeones continentales y campeones mundiales resistieron los últimos minutos para obtener un triunfo épico y alimentar sus sueños de defender el cetro obtenido en Qatar 2022.







