En el marco de la revancha de playoffs en Copa Sudamericana, Nacional venció a Tigre por 2 a 1 en Buenos Aires pero no le alcanzó y quedó eliminado del certamen.
Los delanteros anotaron los goles tricolores, primero Maxi Gómez con gran disparo y luego Maxi Silvera con un toque, partiendo habilitado. Cerca del final marcó Santiago López para el dueño de casa.
En otro contexto ganar en Buenos Aires hubiese sido un resultado muy positivo, sin embargo por el 0-3 del Gran Parque Central la victoria tuvo un gusto amargo, que significó el final de la competencia en torneos internacionales.
El elenco albo hizo un muy buen primer tiempo, tanto es así que ya ganaba 2-0 a los 32 minutos y la esperanza crecía. Presionó fuerte, ganó duelos, pasó bien la pelota e impuso condiciones ante un rival que no hacía pie en ningún sector del campo.
En esa primera mitad todos tuvieron un rendimiento parejo, destacaron Lucas Rodríguez en la mitad de cancha, Tomás Verón Lupi por derecha y los delanteros aportaron su cuota de gol. También fueron importantes en el medio Luciano Boggio y Agustín Dos Santos.
En el complemento Nacional se pareció más al de los últimos tiempos. Comenzó a errar pases, la presión alta desapareció y el flujo de juego se frenó por completo. Con muy poco, el local comenzó a adelantar líneas e inclinar la cancha a su favor. El gol del “matador” a 8′ del final resultó el golpe final.
Los cambios de Jorge Bava no funcionaron. A pesar de su amarilla no se entendió demasiado que Nicolás Lodeiro (no aportó nada) haya sustituido a Agustín Dos Santos y tampoco se vio lógica la salida de Tomás Verón Lupi, de los pocos que podía generar algo en ofensiva.
Obviamente Nacional no perdió la clasificación en Buenos Aires, la perdió en su propia casa y ante un equipo mediocre, que no es gran cosa.
Con la historia y la camiseta ya no se gana, se gana jugando al fútbol y el tricolor en ambos partidos jugó solo un rato. No alcanza, eliminado.









