Con diez hombres Peñarol le ganó a Liverpool merecidamente en un partido que comenzó vibrante y con goles,hasta que se produjo la expulsión de Olivera a los 30 minutos de juego.Todo parecía que esto podía ser aprovechado por Liverpool, pero no fue así.
El equipo de Fossati fue absolutamente inoperante, lento y sin sorpresa motivando el uen repliegue aurinegro que logró sobreponerse a la contingencia de la expulsión. Algo muy común en nuestro futbol, no se sabe aprovechar el hombre de más que se presente en los partidos.
Quien quede en desventaja numérica redobla su esfuerzo, deja todo en el campo y esto fue lo que Peñarol expuso. Se paró bien, ingresaron juveniles que respondieron notablemente y su rival anodino,lento y sin vibración fue inoperante y perdió justificadamente.
Aguerre practicamente no fue empleado y los minutos transcurrieron con un Peñarol compacto y sin peligro en su arco.Victoria que motiva y deja una sensación de confianza para el compromiso por la Libertadores ante Corinthians, simpre y cuando Platense no clasifique con anterioridad el martes.
Peñarol recuperó su ánimo y esta victoria galvaniza su propuesta futbolística que venía demostrando no era la mejor.De esto damos fe
PARRILLADA LA OTRA









