Tras la derrota en Jardines del Hipódromo, DANUBIO consuma el descenso a la Segunda División Profesional. Es su cuarto descenso, antes había bajado en 1959, 1969 y 2020.

Que en un club cuatro veces campeón uruguayo y que historicamente ha tenido de las mejores juveniles del país descienda dos veces en seis años es una enorme llamada de atención. O al menos debería serlo para sus dirigentes porque Danubio no es un club más en Uruguay.

Debemos ser sinceros y siempre desde el respeto. Más allá de lo futbolístico, que es muy malo y por eso está último en la Anual, nos sorprendió la falta de actitud en muchos de los partidos de la franja. Varias veces vimos como a un equipo entregado, como resignado.

La máxima categoría no será la misma sin un club como Danubio, por eso esperamos que esta vez sí se aprenda de los errores. La franja necesita volver a las bases, grita por un reestructuración que permita gritar una vez más que son la “Universidad del Fútbol”. La mira puesta en formativas es determinante.

Con este resultado en La Teja, se confirma el descenso de PROGRESO a la Segunda División profesional para la temporada 2027. La máxima categoría pierde a un campeón uruguayo.

No sabemos que hubiese pasado si el gaucho arrancaba la temporada con Tabaré Silva y algunas incorporaciones que se fueron sumando. Lo que sí sabemos es que se van sin haber bajado nunca los brazos. A pesar de que era muy difícil la permanencia jamás dejaron de intentarlo.

Logicamente que el hincha estará triste por la pasión que genera este deporte, pero recuerden que esto es fútbol y el fútbol siempre da revancha.

De pie Progreso, un paso atrás y a tomar impulso para lo que viene.

Ojalá la dirigencia trabaje con mucha seriedad y sentido común para que un equipo de barrio, con mucha historia e identidad, regrese pronto al círculo de privilegio.

¡Hasta pronto gaucho porfiado y peleador!