• Sunday, March 3, 2024

Nacional: Volvió a jugar Franco Fagúndez y así lo manejó Gutiérrez

El técnico tricolor lo puso en penitencia, confió en él cuando lo precisó y obtuvo una buena respuesta

“Para Nacional al menos me quedo con la forma que tiene el Guti de llevar el plantel. Los jugadores están siempre contentos porque le llega tanto al que juega como al que no y con esa sicología muy especial que él tiene de manejarse con muicha sencillez le ha sido siempre bien. Por eso confiamos en él”. En la previa del partido que Nacional le ganó 1-0 a Wanderers en el Parque Viera, Juan Carlos “Cacho” Blanco manifestó en Radio Universal las razones por las que cree que el equipo ha recobrado el impulso luego de un flojo inicio en el Apertura.

El secretario técnico de la institución tricolor destacó las dotes que tiene el técnico Álvaro Gutiérrez como líder de grupo. Los muy buenos números que ha conseguido Nacional desde la llegada del entrenador hablan de las correcciones que ha hecho sobre todo en defensa, pero las formas dicen cosas más importantes. Por ejemplo, este Nacional es un conjunto muy fuerte desde lo anímico y que está convencido de sus fortalezas. No le incomoda perder la pelota, porque sabe que ha ganado solidez defensiva y también que tiene futbolistas que en algún momento van a aparecer para liquidar un partido. Eso pasó ya en las dos anteriores ocasiones en las que Guti estuvo al frente del equipo y se repite. Está en el debe, no obstante, en el funcionamiento colectivo a la hora de atacar.

Lo normal es que a los entrenadores se los mida por resultados y en el caso de Gutiérrez han sido siempre buenos (condujo a la institución a dos títulos uruguayos en 2015 y 2019), pero están los intangibles, esos que no se reflejan en los números. Por ejemplo, cómo les ha devuelto la confianza a algunos futbolistas como Diego Polenta, Camilo Cándido, Diego Zabala y Juan Ignacio Ramírez.

No hay un caso paradigmático, pero tomemos sí cómo manejó la situción de Franco Fagúndez. El medio punta había sido una de las grandes figuras del equipo en la pasada temporada, pero no comenzó bien el 2023. ¿Qué le pasó? ¿Por qué no rindió? Todo parte desde lo sicológico y es algo que puede considerarse normal en un futbolista de 22 años (19 de julio de 2000). Se comenzó a hablar de que era “el precio” de Nacional, es decir el futbolista al que la institución esperaba vender por mucho dinero. Tan inminente era su salida que la institución apuró la contratación de Gastón Pereiro para reemplazarlo. Comenzaron a llegar ofertas, a manejarse cifras y ello repercutió en la parte sicológica del joven quien, aunque no se diera cuenta, estaba procesando todo eso a un ritmo que le impedía rendir.

Gutiérrez lo esperó, le dio las posibilidades que creyó debía tener y cuando vio que no reaccionaba lo sentó en el banco de suplentes. Allí estuvo durante dos partidos completos. Había salido al minuto 68 del duelo con Danubio que finalizó con empate a 0 y no tuvo participación en el triunfo 4-0 sobre Fénix y el 2-1 ante Independiente Medellín. Más que una cuestión de rendimiento (sus compañeros estaban casi tan bajos futbolísticamente hablando como él) fue una penitencia, como para hacerle ver que el equipo podía ganar sin él, por lo que debía ponerse las pilas.

Fagúndez comenzó como relevo el partido ante Wanderers e ingresó al minuto 63 por Diego Zabala, el momento elegido por Gutiérrez para adelantar al equipo e ir por los tres puntos que eran impostergables. Y Fagúndez terminó siendo clave, porque le dio a Nacional más precisión en las entregas, más dinámica y centímetros para ir a buscar balones aéreos al área rival. Y la frutilla en la torta fue la inteligencia y precisión para dejar a Diego Polenta de cara al gol en el minuto 89 para que el zaguero, en una jugada preparada de pelota quieta, anotara el gol del triunfo.

Por eso no pasó inadvertido el gran abrazo que ambos se dieron apenas finalizado el encuentro. El Guti fue a buscarlo especialmente a Fagúndez y se mantuvieron entrelazados durante varios segundos.

Gutiérrez ya hizo su trabajo y devolvió (al menos eso parece) el foco futbolístico a Fagúndez. Le queda otro gran futbolista por recuperar: Pereiro. El mediocampista ofensivo, quizás el mejor dotado técnicamente de todo el plantel, no ha tenido regularidad en su juego. Es, no obstante, el que mete las pinceladas de jerarquía que tiene el equipo, como el tiro libre con el que reventó el travesaño ante Wanderers en el minuto 42. Allí debe apuntar sus baterías al técnico, aunque es innegable que ya ha hecho mucho más de lo que se le podía exigir en tan poco tiempo.

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