• Friday, July 19, 2024

Con pinta de ídolo

 A Liverpool quebrar la resistencia del Burnley del belga Vincent Kompany le estaba costando más de la cuenta. Eso pasaba en la tarde de Anfield hasta que el pequeño Trafford, un arquero que se equivoca muy poco, salió a la nada y entonces otro pequeño hombre, en este caso muy bien relacionado con las redes rivales, aprovechó el “horror” y metió su cabecita para romper el cero: el luso Diogo Jota ya había puesto su marca, la de costumbre.

(Foto de Justin Setterfield/Getty Images)

COSITAS. Burnley suele quedar “groggy” apenas le convierten y no es que esta vez fuera la excepción, sino que el fútbol tiene siempre esas cositas que justamente lo hacen tan atractivo. Tras un gran desborde y asistencia de Núñez a su amigo Díaz, episodio que culminó con una enorme tapada de Trafford junto al primer caño de su arco, en la otra área el zaguero Dara O´Shea sacó de la nada un furioso frentazo desde el punto penal y puso el 1 a 1 justo cuando se moría el primer tiempo.

      El local, tocado, salió a toda máquina para el complemento y así a los 52´ el siempre inquieto Harvey Elliot asistió a Luis Díaz y el “cafetero”, otra vez definiendo junto al primer fierro de la valla rival, ahora no falló, puso su cabeza y también el 2 a 1 en el marcador. La superioridad de Liverpool sobre Burnley no es misterio para nadie, como que uno es el líder del torneo y el otro uno de los colistas. Igualmente los de Vincent Kompany se las arreglaron para despertarse de a ratos. Fueron “chispazos”, tipo manotazos de ahogado: en uno de ellos hubo una gran tapada del arquero Kelleher y en el otro la pelota lamió el caño izquierdo del arco local.

“GRIPE”. El cuidavallas alemán sustituyó a Allison Becker, quizás debido al cuadro gripal del brasileño tal como rezó el anuncio oficial, o a lo mejor Klopp decidió regalarle al titular un pequeño descanso tras su desastroso papel en la derrota ante Arsenal en Londres: quizás nunca se sabrá.

      El ya clásico “Núnez Núnez Núnez…..!! (así mismo, con “Ene” y no con “Enie”, ya que esta última letra es desconocida en estas islas y entonces simplemente la ignoran, se la saltean), empezó a bajar desde las tribunas de Anfield cuando luego de “planear” a mil por la izquierda, el restablecido Andy Robertson asistió al tal “Núnez”, quien disparó junto al primer fierro provocando otra gran salvada de Trafford. Al final todo quedó anulado por claro offside del artiguense, pero la multitud decidió que había que levantarle el espíritu y premiar su entrega incondicional, coreando su apellido.

“NÚNEZ…!” La posibilidad de que aquellos intentos de reacción de la visita fructificaran en algún momento, quedó definitivamente descartada cuando a los 79´ otra vez Harvey Elliot, el del pelito revuelto, de estupenda tarde, envió un correo certificado, vía aérea, directo a la cabeza de Darwin, quien se estiró levemente hacia atrás para cabecear a la red, lejos, muy lejos del pequeño Trafford. Era el 3 a 1 definitivo y fue delirio y fue comunión del goleador con su gente. Y otra vez el “Núnez Núnez Núnez…!! atronó el viejo Anfield Road.

      Después hasta hubo tiempo para que Darwin errara el mano a mano de rigor ante el arquero rival, en este caso el cascoteado Trafford, Definió mal, pero igualmente ya no se escuchan las voces de sus detractores: las silenciaron la inusual combinación de asistencias regaladas y goles propios que exhibe el de Artigas. Salta a la vista que le encanta compartir ambos -asistencias y goles- como un “motus vivendis” de su juego. Además, a la hora de juzgar, el hincha tiene muy claro que, errando goles o convirtiéndolos, la entrega y el sacrificio de Darwin no conocen límites y entonces sabe que simplemente no puede pedirle más. Está claro que para Darwin, si sigue así, la mano viene con pinta de ídolo.

 8 AMARILLAS. Detalles negativos siempre existirán aún en los astros más brillantes de la constelación fútbol. En el caso de Darwin, está claro que no ha entendido que las nuevas reglas de la Premier no admiten ni siquiera la menor protesta sin recibir la tarjeta amarilla. El artiguense viene recibiendo un obsequio de ese color por partido y ya alcanzó las 8 amarillas, siendo sólo superado por Palinha de Fulham y por Guimaraes de Newcastle, ambos con 9. Resulta evidente que son demasiadas amarillas para un centrodelantero y tambien parece muy claro que Jurgen Klopp debería tomar cartas en el asunto con un consejo oportuno, si es que hoy, precisamente  con las cartas -amarillas- a la vista, no lo ha hecho ya.

      Con la victoria ante Burnley Liverpool mantuvo su liderazgo en Premier con dos puntos de ventaja sobre Manchester City y Arsenal, aunque los de “Pep” Guardiola siguen teniendo un partido menos disputado.      

A LOS CAÑONAZOS. Arsenal volvió a disparar sus cañones y así pulverizó a West Ham en su London Stadium de la pintoresca zona olímpica de Londres. El partido comenzó con un dominio abrumador y hasta opresivo de los “Gunners” y continuó con una catarata de goles y golazos de todos los colores. Saka, Trossard, Martinelli, Odegaard, Rice, todos brillaron tanto como una constelación de estrellas. No hubo ni un sólo “Gunner”, en todas las líneas, que mostrara un nivel medio: todos tocaron el cielo con las manos.

      Ya al término del primer tiempo una multitud de hinchas “hammers” abandonó el estadio presa de la frustración y hasta de la furia acumulada en sólo 45 minutos de juego. Los pocos fieles que quedaron en el coliseo ya semi vacío abuchearon estruendosamente a su equipo al final del partido.

      Con el resonante 6-0 Arsenal alcanzó una diferencia de goles de + 31, igualando así al City tanto en puntos como en ese rubro, aunque claro está que, como va dicho ya, los de Guardiola y Haaland tienen aún un partido menos jugado que los demás.

“LOLO”. Ganando la “cuereada” en el medio a pura combinación de técnica y fuerza, el “Lolo” Bentancur fue quien inició la carga que culminaría en el primer gol de Tottenham Hotspur. Todo el primer tiempo fue un golpe a golpe, un carga a carga permanente, sin darse tregua. Llegó el empate del siempre imprevisible Brighton, pero eso no fue impedimento para que ambos continuaran “cambiando golpes”, con generación permanente y peligro constante para ambas vallas, redondeando así un choque bien típico de la Premier League.

      Al final, en el minuto 96, vino el gran desborde de Heung Min Son por la izquierda, la pelota cruzada hacia el segundo caño y la aparición de Brendan Johnson, quien la tocó con cara interna encajando el balón arriba, bien al fondo de la red de la visita.

      Con el agónico 2 a 1, los “Spurs”, tras la caída de Aston Villa en su casa ante Manchester United -también fue 2 a 1- recuperaron el cuarto lugar de la tabla de Premier, que al final del torneo incluye un pasaje a la Liga de Campeones.

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