• Tuesday, May 28, 2024

Gracias por todo, Diego Godín

A sus 37 años decidió retirarse a pesar del ofrecimiento de Nacional para sumarse a sus filas. El “Faraón” resolvió que el Huracán-Vélez sería el último

Lo primero que surge como uruguayos y futboleros es un enorme: GRACIAS.

Gracias por todo lo brindado defendiendo la camiseta celeste y poner siempre la bandera uruguaya en alto en los lugares del mundo donde jugó, siendo gran representante de los valores de nuestra sociedad.

Y es que las despedidas por duras que sean a veces, sirven para recabar lo sucedido en su totalidad y no solo ciertos momentos, buenos o de los otros. Y este es uno de esos casos; quedarse con el Godín futbolístico de los últimos tiempos sería insensato, y más aún querer borrar lo antes hecho por el capitán celeste.

El zaguero coloniense logró en 20 años de carrera ganarse un nombre en un ambiente tan competitivo y difícil como el del fútbol, llegando incluso a ser nombrado en algunas de sus mejores temporadas como uno de los mejores (si no el mejor) zagueros del mundo. Más allá de su destaque como deportista de este juego en sí el “Faraón”, en donde le tocó estar, se hizo notar y pisó fuerte por su personalidad, siempre destacado por su naturaleza para liderar y ser una de los voces fuertes en los vestuarios.

En ese liderazgo se destaca de forma marcada su accionar con la selección uruguaya, donde casi por naturaleza sin objeciones de ningún tipo y de manera totalmente esperable por propios y ajenos se colocó la cinta que dejó Diego Lugano y fue uno de los grandes abanderados del proceso del Maestro Tabárez que tan alto dejaron en el mundo a nuestro país. Tan solo tenemos que hacer un poco de memoria para recordar que en parte de las grandes gestas de los últimos tiempos a nivel de selección mayor Diego Godin siempre rindió y respondió con creces al ser bastión en el fondo y responsable de importantes resultados, incluso con goles determinantes.

No destacar todo lo que dio, siempre con el respeto como bandera de vida, y quedarse con sus últimas actuaciones por las que tan criticado fue por varios sectores sería pecar de ingratitud y desconocimiento de la historia de Diego Godín en este deporte.

La carrera de Diego tuvo un arranque vertiginoso, según supimos al hablar con algunos de sus compañeros en Cerro, club en el cual debutó un Primera tras jugar en las formativas de Defensor Sporting donde llegó a los 15 años. Sus dotes defensivos y su chapa de liderazgo ya se destacaban sobre los demás compañeros. Incluso, como se ve en la foto, aún en plena juventud ya había heredado el brazalete del conjunto albiceleste.

Sus buenas actuaciones en el equipo de la Villa del Cerro despertaron el interés de Nacional, que en el 2006 lo incorporó y rapidamente ganó su puesto de titular siendo una de las grandes figuras tricolores en el Copa Libertadores del 2007, con goles y actuaciones destacadas.

Los ojos de los equipos europeos se posaron sobre el jugador nacido en Rosario (Colonia) y fue el Villarreal el que apostó por sumarlo a sus filas. El Submarino Amarillo había traspasado a Roberto Ayala y encontró en Godín al suplente ideal. Tras un par de temporadas, un grande como Atlético de Madrid puso la cifra de 10 millones de euros aproximadamente para que el Faraón se convirtiera en Colchonero.

En el “Aleti” se vio la mejor versión de Godín, figura indiscutida, referente y capitán, con goles de suma importancia, como el convertido contra el Barcelona de visitante para obtener LaLiga en el 2014. Tras 9 temporadas en el equipo español, donde se convirtió en un histórico, el club decidió no extender el contrato y Godín en una despedida muy emotiva dejó España para emigrar a Italia.

En Italia defendió a Inter de Milán durante una temporada y luego 2 temporadas en el Cagliari. En el equipo interista había logrado cierta regularidad, pero el cambio de técnico terminó derivando en su salida. En Cagliari, algunas lesiones lo complicaron pero así y todo siguió teniendo regularidad.

A principios del 2022 retornó al continente americano al recalar en Atlético Mineiro, pero nunca logró continuidad y le costó la adaptación. Tras algunos meses se integró a Vélez, donde nuevamente la lesión que lo aquejó en los últimos años complicó la regularidad del jugador en el equipo de Liniers y, a pesar de ser una ficha importante, fue perdiendo pisada.

Dejamos para el final su excelso pasaje por la selección uruguaya. Diego Godín es nada más ni nada menos que el jugador con más presencias (161) defendiendo los colores de Uruguay.

Debutó en el 2005, jugó 4 mundiales y fue Campeón de América en el 2011. Como dijimos más arriba, fue EL capitan de gran parte del proceso del Maestro Tabárez. Es verdad, de forma inobjetable, que sus últimas participaciones en Uruguay no fueron las mejores y que el Faraón decayó en su rendimiento. Fue una interrogante hasta último momento en el equipo de Diego Alonso en el Mundial de Catar; que aún sin desentonar en sus actuaciones, se dijo que el DT debió armar un equipo para la comodidad del jugador y para cubrir sus falencias.

Sin embargo, la carnicería que se hizo por momentos con un jugador de esta envergadura no parece ser lo más correcto. Repetimos: basta con leer y recordar lo que hizo Diego Godin en su carrera, tanto en sus clubes como en la selección, para lograr reconsiderar y verdaderamente valorar la gran carrera que hizo y todo lo que nos dejó como jugador.

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