• Monday, May 27, 2024

Ocurrencias de un “9”

Liverpool sudó sangre, pasó sustos, muchas veces quiso y no pudo pero al final, gracias a un “9” que hace goles que sólo se le pueden ocurrir a un “9” de raza, también a un bombazo terrible del argentino Alexis Mac Allister y a un cabezazo milimétrico del neerlandés Cody Gakpo, consiguió mantener el liderazgo en solitario en la tabla de la Premier League.

(Foto de Jan Kruger/Getty Images)

A los 15 minutos Darwin Núñez, aprovechando un pase de Salah, sacó de la galerra un desborde meteórico por el flanco derecho, tras lo cual conectó el pase hacia el medio pero como no apareció nadie vestido de rojo, un defensa de Sheffield United pudo rechazar el balón y aventar el peligro.

INSÓLITO. Aquello terminó siendo un aviso para lo impensado, para lo insólito, para el invento del “9” de Liverpool. El arquero Ivo Grbic puso la pelota contra el piso, levantó la cabeza para elegir el destino del pelotazo aéreo…..que nunca llegaría a levantar vuelo sólo porque a un tal Darwin Nuñez se le ocurrió plantársele enfrente y pegar el salto en el momento justo para que la pelota le terminara rebotando en uno de sus talones y se metiera lenta y agónicamente en la valla de la visita ante la desesperación del pobre Grbic: 1 a 0 y pelota al medio.

Aparte de ese gol traído desde otro planeta, el dominio de Liverpool, previsible, cantado, careció de la culminación adecuada, más allá de una atajada espectacular de Grbic ante remate de Szoboszlai, de un intento cercano de Mac Allister y de una gran jugada individual que Darwin no pudo culminar como la acción mandaba.

SUSTOS. Es más, incluso ya desde el arranque y luego sobre el final de la etapa, Sheffield United se dedicó a pegarle unos buenos sustos a la gente de Anfield, en situaciones que no prosperaron gracias a los oficios del buen arquero Kelleher y también a errores en la definición. Eso pasó hasta el minuto 58, cuando la fortuna le sonrió a los del noreste de Inglaterra y el rebote en el lateral Connor Bradley terminó con la pelota en el fondo del arco del local sellando con ese autogol el 1 a 1 parcial.

BOMBAZO. Tras una batería de cambios ofensivos introducidos a la desesperada por Jurgen Klopp, llegó el bombazo impresionante de Alexis Mac Allister para poner el 2 a 1 y así destrabar el partido definitivamente. Poco despues el neerlandés Cody Gakpo bajó el telón de la obra con un estupendo cabezazo. Fue un trabajoso 3 a 1 pero al final el liderazgo de Liverpool quedó a buen resguardo.

ESCOLTA. Mientras tanto Arsenal se dió el lujo de reservar jugadores claves de cara al extenuante fixture que enfrentan los clubes top de Europa, pero aún así los de Mikel Arteta no pasaron sofocones para derrotar por 2 a 0 al meritorio pero modesto Luton Town y así seguir conservando la segunda colocación en la tabla, a sólo 2 unidades del líder Liverpool.

APLASTANTE. En su “Etihad Stadium” Manchester City, con hat-trick de un Phil Foden en versión estelar y con un Erling Haaland que no tuvo minutos en el partido, aplastó sin piedad al Aston Villa que dirige el vasco Unai Emery: 4 a 1. El arquero argentino Emiliano “Dibu” Martínez fue baja de último momento debido a una afección estomacal, de modo que se salvó de la paliza, diríase que en forma providencial. De este modo los de “Pep” Guardiola se mantienen terceros en las posiciones, a 3 puntos del líder.

LOCURA. La locura marca “Premier” eligió esta vez “Stamford Bridge”, en el oeste de Londres, donde el local Chelsea, luego que Manchester United le remontara un 2 a 0 inicial, terminó imponiéndose por 4 a 3, con el agregado de que los dos últimos goles fueron conseguidos en tiempo de descuento, cuando los dueños de casa perdían por 3 a 2 y todo parecía más que sentenciado en su contra.

La figura del partido fue el ex Manchester City Cole Palmer, con un hat-trick decisivo -dos penales incluidos- para la increíble victoria de los dirigidos por Mauricio Pochettino quien, dicho sea de paso, festejó las dos últimas anotaciones de Palmer, ya en tiempo adicional, como si su equipo hubiera obtenido el torneo. En honor a la verdad, no era para menos.

GARNACHO. En Manchester United destacó nítidamente la figura del juvenil argentino Alejandro Garnacho, imparable y autor de dos goles que pudieron y debieron ser claves para el resultado final. Inexplicablemente el técnico neerlandés Erik ten-Hag decidió excluirlo en un momento crucial del encuentro y ese movimiento del banco, ese liberarse de los piques y del oportunismo del argentino, supuso un enorme alivio para las huestes de Pochettino y fue sin dudas uno de los factores principales que provocaron que Chelsea se le fuera a las barbas y le terminara ganando al United un partido imposible.

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