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Boxeo

Amílcar Vidal pelea este miércoles 29 en Buenos Aires, como si fuera contra “Canelo” Álvarez

Este miércoles 29 de diciembre Amílcar Vidal volverá a pelear, pero no por cuarta vez en Estados Unidos, como pudo suponerse después que el 17 de julio pasado en el ATyT Center de San Antonio, Texas, venció por puntos en decisión mayoritaria –dos jurados lo vieron ganar y la tarjeta del restante dio empate- a Immanuwel Aleem, un experimentado rival de 28 años, que por entonces figuraba 7° en el ranking estadounidense del peso mediano.

 

En el marco de una promisoria y ascendente trayectoria internacional guiada por el promotor compatriota Sampson Lewkowicz, aquella fue la tercera victoria del uruguayo en la meca del boxeo mundial, pues antes le había ganado en Sloan y Los Ángeles a Zach Prieto y Edward Ortiz, dos texanos invictos como él, a quienes venció en forma fulminante: por KOT en el primer y segundo round, contundente credencial gracias a la cual luego  ser parte de una velada de gran exposición televisiva a nivel universal, como resultó la de San Antonio, Texas, donde el estadounidense Jermall Charlo y el argentino Brian Castaño se enfrentaron en la pelea estelar por tres títulos mundiales.

Sin embargo, el 17 de agosto el árbitro de la vida le impuso al boxeador compatriota , que suma trece triunfos en igual cantidad de combates, una cuenta de protección por un golpe más duro que todos los que le habían pegado sus rivales: falleció don Amílcar, el padre, con quien vivía en la casa de la calle Coruña, en Villa Española, en compañía de su madre.

En ese impensado escenario, el promotor le dijo al boxeador que iba a respetar el momento por el cual sabía que estaba atravesando, de manera que no lo urgiría ni apremiaría por su reaparición y, como cada vez que Vidal fue a pelear a Estados Unidos viajó junto a Richard -su técnico y hermano- alrededor de 45 días antes, ambos acordaron que el pugilista le avisaría al empresario cuando se sentía en condiciones anímicas de volver a afrontar la alta exigencia de una fajina diaria que la última vez había cumplido en el gimnasio que el reconocido técnico colombiano German Caicedo comanda en Miami.

“Nunca dejé de entrenar, siempre lo hice con mente positiva y las ganas de seguir adelante, porque fue un golpe muy fuerte para toda la familia, pero física y sicológicamente yo mantuve siempre mis metas claras”, le dijo el invicto a “La Oral Deportiva” antes de embarcar para ir a pelear este miércoles 29 en Berazategui, localidad argentina situada a 23 kilómetros al suroeste del centro de Buenos Aires, explicando que “desde muy chico me esforcé para llegar a donde estoy, que creo que es un lugar de privilegio, y tengo que aprovecharlo”.

Lo cierto es que cuando Vidal estuvo para ser incluido en la grilla de veladas que cada promotor tiene disponibles para organizar en Estados Unidos, ya Lewkowicz no contaba con una ventana donde programarlo, por lo cual esa idea quedó proyectada para concretarse en febrero o marzo del año entrante, sin que ese compromiso fuera el de la reaparición, sino que ésta se produjera en una pelea previa, a realizarse en un lugar más cercano.

Así, entonces, se concretó la pelea de este miércoles 29 de diciembre en el Polideportivo Roberto De Vicenzo de Berazategui, donde Vidal defenderá su título de campeón latino de peso mediano del Consejo Mundial de Boxeo ante el cordobés Martín Ezequiel Bulacio, un rival al que ya venció el 10 de mayo de 2019 en Buenos Aires, pero que lo exigió al máximo y fue el primero que lo obligó a llegar al menos a los ocho rounds, pues en aquella ocasión el uruguayo terminó imponiéndose por KOT en el 8° asalto.

“Es una pelea linda, pero seguramente dura, porque ya conocemos al rival”, comentó el boxeador, sudoroso tras un severo entrenamiento junto a su hermano Richard en medio de la calurosa tarde del domingo posterior a Navidad en el gimnasio de la calle José Serrato a sólo dos cuadras de Gral. Flores, al tiempo que reflexionó que “surgió esta posibilidad de pelear antes de fin de año en la Argentina y no quisimos desaprovecharla”, precisando que “tuvimos unas siete semanas de campamento (preparación a full, específica para el combate) que fueron muy buenas”, aunque siempre con la mente puesta “en meter tres o cuatro peleas el año que viene en Estados Unidos a partir de febrero o marzo”, sin dejar de tener muy claro que antes que todo está el enfrentamiento con Bulacio.

“Hay que ir paso por paso”, advirtió Vidal con las gotas de transpiración surcándole la cara, mientras recordó su anterior pelea con el cordobés para pensar en voz alta que “hoy soy otro boxeador, creo que estoy más maduro que cuando peleamos hace dos años y medio; el nivel de aquella pelea, que fue exigente, me hizo madurar más, por eso creo que ésta va a ser diferente, aunque yo estoy preparado para hacer los diez rounds si es necesario”.

Sí, tan es así, tan es otro boxeador, que Vidal ya suma tres peleas –y otros tantos triunfos- en Estados Unidos, y ésta de este miércoles 29 de diciembre (o antes) debió ser la cuarta; pero la vida le pegó duro, un golpe bajo, y entonces esa instancia será en Berazategui, en Buenos Aires, frente al cordobés Martín Ezequiel Bulacio, que hace dos años y medio fue un duro adversario, al punto tal de que –teniendo la misma estatura y alcance de brazos que el uruguayo- aquella vez le metió algunas manos importantes.

“No pensamos en Bulacio, trabajamos y preparamos esta pelea pensando que es contra ‘Canelo’ (Álvarez, el fenómeno mexicano), mentalmente vamos a pelear con ‘Canelo’, no con Bulacio”, sentenció Richard Vidal, para darle fuerza a la concentración física y sicológica con la cual su pupilo –y hermano menor- preparó y acomete este compromiso que en el ascendente camino de su trayectoria debía ser en Estados Unidos y será en Berazategui, una municipalidad situada 23 kilómetros al suroeste del Centro de Buenos Aires.

“El 24 de noche la cena fue ensalada de atún y las únicas burbujas, las del agua mineral; me acosté a las diez y me dormí, a las doce me despertó un poco el ruido de los cohetes, pero todo hubiera sido más o menos igual aunque estuviera el viejo”, comentó Richard Vidal sobre la Nochebuena compartida en la casa de la calle Coruña con su hermano, su esposa, su hijo de 9 años y su madre; porque, como siempre, la familia estaba unida en torno a la preparación de Amílcar, esta vez para pelear con “Canelo”, no contra Bulacio.

En Uruguay, la velada en la cual peleará Vidal se verá por TyC Sports desde las 21;00 horas.

 

 

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