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Fútbol del Interior

El histórico del fútbol del Interior que representa a Nico Lodeiro

Si algo caracteriza a Gerardo Cano, uno de los emblemáticos en la historia del fútbol del Interior, es la sencillez y el don de gente.

Lejos de alardear de sus títulos como jugador y como entrenador -que son unos cuantos- y de resaltar la labor que últimamente viene desarrollando, prefiere pasar desapercibido.

«Trabajo no me falta por suerte y mientras pueda voy a seguir dirigiendo acá que es lo que me gusta y lo que el tiempo me permite», señala a La Oral Deportiva desde su casa desde las sierras de Minas, Lavalleja, el recordado volante ofensivo y delantero.

A sus casi 55 años, como jugador ganó todo, y como entrenador también.

Palmarés como jugador 7 títulos. En 1992 Campeón del Este y del Interior con la selección de Lavalleja y de Clubes de OFI con Punta del Este.

En 1994, campeón del Este y del Interior con Maldonado, y de la Copa San Isidro de Curuguaty frente a su similar de Paraguay, y ese mismo año Campeón del Interior con el Club Punta del Este.

Como entrenador fue tetra campeón Minuano y Campeón con el Club Lavalleja de Minas en la 16ª Copa Nacional de Clubes de OFI 2019 (un año antes, en 2018 fue finalista del Interior con la selección de Lavalleja, perdiendo a manos de Durazno).

Aunque alguna vez después de retirarse del fútbol le sedujo dirigir en el fútbol profesional, sabe que ahora es casi imposible, por el tiempo que demanda y las responsabilidades que conlleva la tarea de intermediación de jugadores.

LOS CONCEPTOS DEL ENTRENADOR

-Para el ex jugador y entrenador y representante de jugadores, Gerardo Cano, el tiempo de los técnicos, pasó al de los entrenadores.

«En la época mía salí campeón con un entrenador que nos daba la camiseta y nos decía ‘todos son necesarios, pero ninguno imprescindible’ y pum, entendelo, o sea, te necesito pero si no venís no me importa porque hay otros y después de eso en el calentamiento agarraba de a uno y le iba diciendo cual era la debilidad del rival, le iba diciendo a cada uno su tip personal para que se manejara dentro del campo y salió campeón», «y he tenido entrenadores que me han tenido una hora dentro de un vestuario y han hecho en un pizarrón más flechas que los indios y salís sin entender».

«En el caso del entrenador es mucho más formado, se avanza mucho más cuando se tiene la facilidad de hacerse entender, de hablar y el jugador avanza mucho más cuando tiene condiciones naturales y a su vez abre la cabeza como para decir todos los días puedo aprender algo nuevo».

-Jugador de buen pie, se transforma en entrenador ofensivo?

«Lo veo más como un mito. Cada entrenador que entra a un vestuario tiene que ir por el camino de la lógica y de sus propias convicciones. En el fútbol se ha ganado con todos los sistemas, he visto equipos salir campeones inmerecidamente colgados de un travesaño, así como he visto salir campeones atacando con todos los jugadores disponibles», «lo principal de un entrenador, haya sido delantero, defensa o golero, pasa por la convicción de ver con qué lógica entra a un campo de juego y ahí aplicarlo a la fórmula y convencer al jugador de que por ese camino se va».

«Soy un entrenador que me gusta mucho proponer, ir al campo rival, pero he tenido otras situaciones en base al plantel que he tenido. Acá en Minas me tocó salir campeón con Guaraní por ejemplo, ganando por un gol y estuvimos ocho partidos sin recibir goles, o sea no éramos tan ofensivos, creo que tenemos que ser inteligentes a la hora de adaptarnos y ver qué características de jugadores tenemos. Si tengo jugadores de buen pie y comprometidos en mi caso y creo que en la mayoría todos apostaríamos por el buen juego y atacar».

La importancia de saber elegir un plantel

«Me gusta el jugador de buen pie, que mucha gente lo tiene mal identificado como falto de sacrificio o un ‘vago’ dentro de la cancha. Yo creo en el compromiso del jugador; si tiene buen pié.. correr, corremos todos, así que creo que va por el convencimiento y si tenés la oportunidad de elegir los jugadores en mi caso los busco con talento, porque creo que la garra a la hora de jugar y tener hambre de gloria, unos la tendremos más a flor de piel, otros más escondida, pero a todos nos gusta ganar; al jugador hay que convencerlo de cuál es el camino».

-Jugadores de clase que sacan un conejo de la galera.

«Ahí tiene que haber un entrenador de mucho aplomo y lo más importante del fútbol, jugadores de clase, que te resuelven un partido cuando vos no tenés el juego ni la posesión de pelota y el otro equipo es más que vos, pero tenés uno o dos jugadores de clase que te sacan algo de la galera y te definen un partido», citando a modo de ejemplo a Mario Amorín, «Pelo» Berrueta «cuantas veces a mis equipos le faltó lo que tiene que darle el entrenador, que es juego fluído que son responsabilidades nuestras y se nos apagaban las luces del equipo y en una jugada individual que armaban por ejemplo ellos dos te definían un partido con un gol que no estaba ni entrenado, ni en los cálculos de nadie. Era la clase de ellos».

-Entrenadores que no pisaron una cancha y cracks sin relevancia como DT

Es imperioso haber jugado al fútbol para ser un técnico exitoso?, es la pregunta de La Oral Deportiva a Cano.

«Desde mi lado, que fui jugador de fútbol, me ayudó muchísimo porque compartí mil vestuarios en el Punta del Este dos veces campeón del Interior y éramos un equipo hiper profesional en la década del ’90; me sirvieron esas vivencias a la hora de tomar decisiones, de armar el grupo humano, de saber que siente el jugador cuando las cosas no salen, que pueden estar pensando de mí los jugadores, ha sido muy importante en mi carrera de técnico, pero no descarto que hayan personas que (sin haber jugado al fútbol) sepan ‘leer’ esas situaciones sin haberlas vivido, que tenga un grado de docencia en el cual sepan llegarles al jugador, que sean inteligentes también para saber rodearse a personas a las cuales le puedo preguntar cosas que yo no las viví y que tengan una inteligencia táctica como para después plasmarla dentro de una cancha».

-Ni trato preferencial ni demasiado rígidos

Cano, opinó sobre el trato que a veces se da a jugadores considerados «distintos» por su capacidad de juego y dijo que «ser demasiado rígidos un día te puede llevar a la trampa de que después tengas que desdecirte, yo creo que el entrenador dentro del vestuario tiene que tener un discurso que siempre resista el archivo digamos y cuando tenés un jugador que tiene mucha clase; se da en el fútbol del interior que tienen sus gustos, le gusta ir a pescar, a cazar, si hablas con ese jugador y le decís de la responsabilidad que tiene el dentro del plantel y para sus compañeros y se gana la confianza creo que hay momentos que el grupo le tolera alguna falta a algún entrenamiento, que no raye con la irresponsabilidad y con la falta de respeto. Se puede ser un poco flexible y ese jugador también tiene que adaptarse a responsabilidades que nunca las tuvo o que nunca se las marcaron, muchas veces la culpa de que los jugadores sean de tal o cual manera e indisciplinados es responsabilidad de los técnicos que después se las tiramos a ellos».

-El Presidente del Punta del Este y el brasilero Oscar

Granjearse la amistad y confianza de las personas, y más aún si se trata de gente querida y respetada, y estar en el momento preciso puede reportar posibilidades auspiciosas.

Ese concepto bien puede adjudicarse a la experiencia que tuvo Cano y que le permite hoy ser un considerado intermediario en el mundo del fútbol internacional.

Siendo jugador de Punta del Este, fue adquirido su fichaje por David Recaredo, presidente del club y propietario del entonces restaurante La Fragata en Gorlero, en donde Cano en verano pasaba horas y horas después de entrenar.

«Entre tanta gente que me presentaba, estuvo Oscar, zaguero y capitán del San Pablo durante diez años y zaguero de la selección de Brasil en los Mundiales del 78, 82, 86, que tiene un centro de alto rendimiento en Brasil, un tipo muy prestigioso, con quien nos hicimos muy amigos y entré en contacto con esa gente y arranqué a viajar allá».

«El primer fichaje fue en el 2009 con Manuel Correa, un zaguero de Minas (Lavalleja) al club Al-Shabab de Dubai que dirigía Toninho Cerezo, compañero de Oscar en la selección», rememora.

-La vinculación con Lodeiro comenzó en una feria ganadera.

Relata que su vinculación y fichaje al Botafogo de Brasil, se origina por intermedio de un familiar del jugador.

«A fines de 2011 viene el suegro de Nico Lodeiro a Minas a vender un ganado en un local de ferias y se encuentra con el dueño del local que era amigo mío, le comenta que Nico iba a quedar libre en el Ajax (Holanda), él tenía unas propuestas de Italia, de España y le dijo ‘tengo un amigo que en Brasil tiene toda la fuerza del mundo con amigos en los clubes grandes’.

«Me pedían una propuesta formal y me fui a Brasil, estuve 10 a 15 días y traje una propuesta de Botafogo y nos sentamos a conversar. La oferta que le habían dicho, que era ‘x dinero’, le traje ‘equis’ multiplicado por tres».

Desde ese momento continúa siendo su intermediario, concretando transferencias a Corinthians de Brasil, Boca Juniors de Argentina «y ahora está siendo uno de los mejores jugadores de la MLS en el Sanders».

Cano, tiene palabras de elogios para Lodeiro por su forma de ser, dado que «tiene una gran humildad; la verdad que he estado al lado de grandes profesionales y de grandes tipos, pero lo pongo bien arriba del podio por lo que significa, obviamente a mi me cambió la vida trabajar con él, pero independientemente de eso, es un tipo de una calidad humana que está bueno que quienes lo conocen lo valoren y quienes no lo conozcan sepan que más allá de un grandísimo jugador es mejor persona», dijo Cano a La Oral Deportiva.

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