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El ojo de Londres

Cavani, el corazón del Manchester United

El toque magistral de «El Matador», artístico, con un toque artesanal, dejó al portugués Bruno Fernandes con la «picadita» cantada delante del arquero de la Roma. Nueve minutos y nada más para que el Manchester United, por obra y gracia de Paul Pogba, Edison Cavani y y el mismo Bruno, se pusiera a mandar en su «Teatro de los Sueños».

Lo curioso fue que ese acto inicial de la obra, casi con el telón a medio levantar, pareció luego haber quedado en un espejismo tras los horrores de la retaguardia local y la rápida remontada de los italianos, cosechada prácticamente en un abrir y cerrar de ojos. Un 2 a 1 parcial que no se entendía porque, por otro lado y más allá de haber aprovechado con un cien por ciento de efectividad las gentiles facilidades otorgadas por el anfitrión de la fiesta, la Roma no conseguía disimular una fragilidad que, cuando el dueño del predio cargó las baterías en el descanso, tras reponerse de la sorpresa de la remontada, dar vuelta el partido y sentenciar la serie, fue como soplar y hacer botella.

ANTOLOGÍA. El salteño no los dejó ni respirar. Los romanos no habían dejado atrás aún el ahogo del primer pique del complemento. El uruguayo comenzó y terminó maravillosamente una jugada de antología y empleando una definición muy propia de su estilo, colgó la pelota en el ángulo para empatar el partido casi antes de respirar. A los 19 minutos el de Salto andaba dando vueltas cerca del arquero rival mientras olfateaba a su víctima, con muchas ganas de aplicarle su segunda estocada. Estaba en esas cuando el cuidavallas rechazó con mucho esfuerzo un remate cruzado del lateral Wan Bissaka, sólo para que Cavani se cobrara en efectivo su siguiente conquista.

El 3-2 ponía las cosas en su sitio pero tenía gusto a poco porque en el verde la superioridad del local y sus armas letales personificadas en Paul Pogba, de partido simplemente espectacular, Bruno Fernandes, con su talento siempre a flor de piel y un tal Edison Cavani, cebado como un tigre y por tanto siempre sediento de nuevas víctimas, pronosticaban algo por lo menos similar al festín que luego se concretó y que los hinchas -hoy marginados- hubieran disfrutado a pleno.

Y entonces la fiesta se largó. La música sonó casi celestial. «El Matador» erró la rabona pero Chris Smalling, el ex-United, no pudo frenarse en su cierre desesperado y se llevó puesto el tobillo del goleador. Fue un penal de los que nunca se cobran pero esta vez árbitro y VAR acordaron otra cosa y entonces Bruno Fernandes no perdonó. El 4 a 2 era otro cantar, pero quizás esos dos goles de la Roma, aquellos tan lejanos anotados durante un ya olvidado primer tiempo, siguieron pesando para que el propietario del predio siguiera sin tener la menor consideración por la visita.

Y fue así que la fiesta continuó. El cocazo carente de toda piedad de Paul Pogba, luego de que Fernandes le pusiera el balón en la cabeza, hizo cantar lotería. La llave parecía sentenciada pero el local se dijo «ya que estamos…» y fue así que Cavani, en su quinta participación en el marcador, decidió meter su segunda asistencia, otra vez espectacular, nuevamente de galera y bastón, para que el recién ingresado Mason Greenwood decretara un 6 a 2 completamente imposible de remontar en el Estadio Olímpico de Roma.

Manchester United está en la final de la Europa League, porque sólo un cataclismo icomparable podría cambiar esa realidad. Había llegado el tiempo para los elogios. Esta vez el partidazo de Paul Pogba, moviéndose suelto y a su antojo sobre la izquierda de su ataque en lugar de integrar el doble cinco, lo erigió como «Hombre del Partido». Fue un gran acierto táctico del inteligente Solskjaer y sus consecuencias fueron directamente proporcionales al resultado del partido.

Owen Hargreaves y Paul Scholes, dos ex-Manchester United hoy integrantes del panel televisivo de la cadena BT Sports que televisa Champions y Europa League, dijeron que hoy Edison Cavani «es el corazón del ataque del United» y agregaron que «ningún otro atacante del club puede ofrecer lo que aporta Cavani». Scholes, además ex-capitán de los «Diablos Rojos», enfatizó que el uruguayo «es un centro delantero neto (an «all round centre forward») y agregó que «no estoy nunca seguro de si Rashford, Martial y Greenwood cumplen con la función de un centro delantero auténtico». Enfatizó que «ahí adentro (en la cancha de Old Trafford) vimos un centro delantero real. Cavani lidera y hace que los otros jueguen». Finalmente terminó diciendo: «dos goles brillantes, con una definición de película el primero colocándola en el ángulo y el segundo, una anotación de pescador. Debe estar un poco apesadumbrado por no haber llegado al «Hat Trick» (3 goles), pero tuvo una actuación espectacular».

Por su parte el ex-mediocampista Hargreaves apuntó que «fue una performance típica de un gran centro delantero. Una exhibición que debe haber deleitado a los hinchas en sus casas, pero también es seguro que ahora estarán preocupados por el futuro del goleador (deseando retenerlo)».

Y justamente el Twitter se vió literalmente invadido por los hinchas de Manchester United. Las que siguen son sólo algunas de las expresiones vertidas: «simplemente lloraré si Cavani no firma un nuevo contrato»; «¡hagan que Cavani firme por favor! ¡Qué jugador, oh qué jugador!»; «Ole (Solskjaer) debería encerrar a Cavani en el vestuario y no dejarlo salir hasta que firme el contrato».

Sinceramente no creo que el lector necesite más por hoy. ¿Cierto? 

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