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Fútbol Internacional

Lahm y Alonso se despidieron del fútbol

Ambos futbolistas de Bayern Munich jugaron este sábado el último partido de sus carreras ante Friburgo, por la fecha 34 de la Bundesliga.  

El pescado ya estaba todo vendido, solo quedaba cumplir con el calendario y despedirse de la afición en el Allianz Arena. Sin embargo, aún quedaba una tarea más por cumplir: hacer un tributo a dos gladiadores de Bayern Munich, partes fundamentales de la columna vertebral de este equipo: Philipp Lahm y Xabi Alonso.

Ambos futbolistas lo ganaron todo durante sus carreras: ligas, copas nacionales, Champions Leagues, Supercopas de Europa, Mundiales de Clubes e incluso supieron levantar el trofeo más hermoso que un jugador puede obtener, la Copa del Mundo. Uno lo hizo con España en 2010, el otro al mando de Alemania durante el mes de julio de 2014.

Lahm hizo su debut jugando para Bayern Munich, entidad que le dio sus primeras armas para defenderse en el mundo del fútbol. Sus primeros minutos los disputó el 13 de noviembre de 2002 por Liga de Campeones, ante el Lens francés. No obstante, decidió irse cedido a Stuttgart para adquirir mayor experiencia, al inicio de la temporada 2003-2004.

En 2005, Philipp retornó al elenco bávaro donde permaneció hasta el día de hoy. En estos 12 años, el lateral derecho sumó 18 títulos nacionales a los dos que ya poseía antes de marcharse a préstamo. Estos cetros se desglosan en nueve Bundesligas, siete Copas de Alemania, tres Supercopas y una Copa de la liga.

Dentro del ámbito internacional, Lahm tuvo un 2013 para el recuerdo. En ese año, supo elevar al cielo los trofeos de la Champions League, Supercopa de Europa y Mundial de Clubes, certámenes donde la estrella del sur supo dejar atrás en los partidos de definición a Borussia Dortmund, Chelsea y Raja Casablanca de Marruecos, respectivamente.

Pero su diamante más preciado lo consiguió en 2014, cuando el seleccionado de Alemania se coronó campeón del mundo en Brasil. El representativo teutón goleó al anfitrión en semifinales y derrotó a Argentina en la gran final de Rio de Janeiro, logrando el cuarto campeonato mundial para la mannschaft y escribiendo su nombre en la lista de capitanes alemanes levantadores de trofeos mundiales, junto a Fritz Walter, Franz Beckenbauer y Lothar Matthäus, líderes de los elencos germánicos en las copas de 1954, 1974 y 1990, respectivamente.

Por su parte, la carrera de Xabi Alonso posee varios puntos en común con la de Lahm, y hasta tiene algunos matices. Siendo mediocampista interno, Alonso debutó el 1 de diciembre de 1999 con Real Sociedad, ante Logroñés por Copa del Rey; no obstante, para la temporada 2000-2001 decidió irse cedido a Eibar, equipo donde tuvo la posibilidad de pulirse como futbolista. Finalizado ese ciclo, Alonso retornó al elenco de San Sebastián, logró destacadas actuaciones y, en 2004, emigró al Liverpool inglés.

En la entidad red y bajo las órdenes de Rafael Benítez, obtuvo en 2005 los trofeos de la FA Cup, Community Shield y la Liga de Campeones de Europa ante Milan, final que se disputó en Estambul, con empate a tres tantos tras ir ganando el equipo milanés por 3-0 y definida con lanzamientos desde el punto del penal.

Tras su pasaje por Inglaterra, Alonso desembarcó en Real Madrid. Dentro de la entidad blanca, fue orientado por Manuel Pellegrini, José Mourinho y Carlo Ancelotti. Durante su estadía de cinco temporadas obtuvo dos Copas del Rey, dos Supercopas de España, una liga, una Supercopa de Europa y una Champions League, ganada ante Atlético de Madrid durante 2014.

Pero su currículum internacional no termina ahí, porque la Selección de España también supo darle alegrías infinitas. Con el representativo ibérico, Alonso fue campeón de la Europa de 2008 disputada en Austria y Suiza, dirigido por Luis Aragonés, título que revalidó en 2012 cuando dicho certamen se jugó en Polonia y Ucrania; pero el Mundial de Sudáfrica 2010 fue su conquista máxima.

En tierras africanas, Alonso formó parte de la generación más exitosa del fútbol español, conformada por baluartes procedentes del Barcelona cósmico de Josep Guardiola y con actores de gran importancia, como lo fueron Iker Casillas, Sergio Ramos, Joan Capdevila, Jesús Navas, Fernando Torres, entre otros. Integró un mediocampo excepcional, admirado en todas partes del mundo, nutrido por el talento de dos culés brillantes desde todo punto de vista: Xavi Hernández y Andrés Iniesta.

Rodeados de títulos, gestas históricas, pero principalmente con el afecto de toda la afición, tanto bávara como madrileña, inglesa y vasca, Lahm y Alonso le dicen adiós a la profesión que tanto les dio en sus carreras, dos hombres que a base de trabajo sacrificado y constancia, lograron alcanzar la gloria que tantos futbolistas de renombre desean conseguir.

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