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Copa América

Cambio de hábito inédito en Tabárez

No habrá variantes por rendimiento, algo que nunca pasó en 12 años tras los debuts en cuatro ediciones de la Copa América y tres mundiales.

La triunfal y contundente actuación que tuvo Uruguay en su debut en la Copa América frente a Ecuador, no sólo reforzó a los ojos de propios y extraños su condición de casi “candidato de fierro” para ganarla, sino que también será motivo para que la selección modifique lo que se convirtió en una especie de costumbre desde que la dirige Óscar Washington Tabárez.

Es que esta vez ante Japón en Porto Alegre el entrenador no hará cambios por razones de rendimiento del equipo en su primera presentación, algo que desde hace 12 años a esta parte no ocurrió nunca en cuatro ediciones de la Copa América ni tres mundiales.

En la Copa América 2007 en Venezuela, el técnico hizo tres variantes después de la durísima derrota del primer partido ante Perú (0-3) en Mérida para ganarle ajustadamente el segundo a Bolivia (1-0) en San Cristóbal: Andrés Scotti por Diego Godín, Cristian Rodríguez por Fabián Canobbio y Maximiliano Pereira por Estoyanoff, con lo cual Uruguay dejó atrás el 4-3-3 que el entrenador había dicho al asumir su cargo el 21 de marzo de 2006 que sería su esquema básico para jugar con un 4-4-2 donde los puntas fueron Forlán y Vicente Sánchez.

En el Mundial 2010, Uruguay cambió jugadores y también estructura táctica tras un opaco debut en materia atacante (0-0) en Ciudad del Cabo ante Francia, para ganarle en gran forma por 3-0 en Pretoria a Sudáfrica: Tabárez sacó a Victorino y puso a Fucile, transformando la línea de tres en el fondo en una línea de cuatro, y en la ofensiva incluyó a Cavani de cuarto volante por derecha en lugar de Ignacio González, que en el debut jugó de enganche y fue sustituido a los 63’ por Lodeiro, quien quedó inhabilitado para jugar contra el local porque a los 65’ del encuentro frente a los franceses le sacaron tarjeta amarilla y a los 81’ lo expulsaron.

En la Copa América de Argentina en 2011, después del desteñido 1-1 del debut ante Perú, para el segundo partido contra Chile en Mendoza (1-1) el entrenador no varió la figura táctica (4-4-2), pero hizo dos cambios; puso a Coates por lesión de Victorino, y a Álvaro “Palito” Pereira por Lodeiro, que ante los peruanos había sido sustituido por el “Cebolla” Rodríguez a los 79’, después de cumplir con escasa gravitación ofensiva la misma función que en Belo Horizonte frente a Ecuador el domingo pasado: redujo espacios como volante externo por izquierda a la hora de defender y se desdobló en diagonal hacia el medio como un enganche al pasar al ataque.

En el Mundial 2014, luego de la derrota (3-1) del debut frente a Costa Rica en Fotaleza, Uruguay tuvo varios cambios para vencer (2-1) a Inglaterra en San Pablo: por lesión, Giménez sustituyó a Lugano; pero, además, “Palito” Pereira entró por Cáceres, Lodeiro en lugar de Stuani, y el “Tata” Álvaro González lo hizo por Gargano. Ahí Tabárez pasó del 4-4-2 ante los centroamericanos a un más cerrado 4-2-3-1, con el “Tata” y Arévalo Ríos jugando en el “doble 5”, Cavani, Lodeiro y “Cebolla” como volantes, y Suárez en franca posición de ataque.

En la Copa América de Chile en 2015, luego de la pálida victoria (1-0) ante Jamaica en Antofagasta, para jugar contra Argentina (0-1) en La Serena, Tabárez introdujo un solo cambio, pero con esa única variante modificó totalmente la figura táctica: puso a Álvaro González por Carlos Sánchez, y así dejó de lado el 4-4-2 (por momentos 4-1-4-1 con Arévalo Ríos de volante tapón, Rolan, Sánchez, Lodeiro y “Cebolla” más adelante), para utilizar un 4-2-3-1 donde el “Tata” y el “Cacha” se encargaron de la contención por detrás de una línea de creadores integrada por Rolan, Lodeiro y el “Cebolla”, mientras que Cavani siguió siendo el jugador con franca misión atacante.

En la Copa América Centenario de 2016 en Estados Unidos, después del debut con derrota en Glendale (1-3) frente a México, el entrenador celeste introdujo tres cambios por motivos de rendimiento para jugar ante Venezuela (0-1) en Filadelfia: Gastón Silva por Álvaro Pereira, Gastón Ramírez por Rolan y Stuani por Lodeiro, pues Álvaro González sustituyó a Vecino, quien había sido expulsado, y de esa forma Uruguay pasó de jugar con el 4-4-1-1 que utilizó ante los aztecas, donde “Nico” se movió como enganche por detrás de Cavani, a hacerlo con un 4-1-4-1 en el que Stuani jugó casi encastrado (por la derecha) a la línea de cuatro que tuvo a sus espaldas a Arévalo Ríos como tapón de la mediacancha.

En el Mundial 2018, por último, tras el agónico triunfo (1-0) conseguido contra Egipto en Ekaterimburgo, la alineación celeste experimentó dos variantes para vencer -también dificultosamente (1-0)- a Arabia Saudita en Rostov del Don: Carlos Sánchez entró por Nández y Cristian Rodríguez por De Arrascaeta, con lo cual el equipo pasó de jugar con un 4-4-2 bien marcado a utilizar un 4-2-2-2 con mayor proyección ofensiva de Sánchez y el “Cebolla” por los laterales.

En suma, pasaron 12 años, cuatro ediciones de la Copa América y tres mundiales, y entre el primer y el segundo partido de cada uno de esos torneos el maestro enmendó la plana de la alineación del equipo con 15 cambios por motivos de rendimiento, sin contar los de Lugano en 2014 y Vecino en 2016, pues el zaguero estaba lesionado y el volante había sido expulsado.

No cabe duda, entonces, ya de cara al encuentro que Uruguay sostendrá este jueves con Japón en Porto Alegre, donde será Vecino el único jugador a sustituir por haberse lesionado, que el 4-0 del debut frente a Ecuador en Belo Horizonte representó un verdadero cambio de hábito en ese plano.

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